El color de mi alma

Detrás de mis modos serenos,
de mis palabras certeras,
del leve rubor en las mejillas,
de una media sonrisa, estoy yo.

Un río de aguas dulces
y si lo miras de lejos pareciera
hasta poco profundo
allí en la arenilla y entre piedritas
de colores, estoy yo.

Detrás de los espejos
con sus huesos de cristales
esos viejos amigos que me miran
descarnados de mentiras,
detrás de ellos también estoy yo.

Detrás de mis poesías,
oculta tras una rama
de versos, florecida,
deshojando el abecedario
para perfumarte los labios
y para dejarte en los ojos
el color de mi alma:
Estoy yo.

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