El eco de la Luciernaga

Bella luz azul.

Mariposa de la victoria.

Hada de la pureza,
Eco de amor vasto.

Tu gracia es tu inocencia
Y
tú genética es tu protectora.

Bella luz azul.

Caminar juguetón de amaranto.

Tu canto sublime derrota cada espanto.

En tú piel las miles de estrellas, que nos muestran sueños de encantó.

En los bosques tu luz, en las ferias tu sonrisa y en las playas tu ternura.
Tu bravura contra el tiempo, por el día que se ha esfumado y por los juegos que ya no se concretan.

En tus ojos aún el brillo del mañana.

Aquel brillo que la adultez ha perdido, sin saber dónde fue robada.