Madrugada.|

poema de Bach

La noche redondea mis ojos y yo con un suspiro mas leve que mi sueño, me entrego al insomnio.
Y de pronto nuevamente
un pestañeo,
un bostezo,
y el peso que ejercen mis parpados,
señales depredadoras y tímidas en mi rostro,
declaman que la madrugada esta cerca.

Y la noche con su Luna y el firmamento con estrellas se alejan tan rápido.

No dormiré tan pronto, he prestado atención
me doy cuenta de que aun los gatos ronronean en el tejado
y las brujas aun fuman en el desván.
Por ello, y otras razones mas, otras razones menos, no dormiré tan pronto.
Pasare un poco mas de tiempo conmigo, pensando en ti.

Beso mi concurrida soledad en esta oscura madrugada.
Mi habitación se hace inmensa al igual que mis desvarios.
Solo espero que el telón de la noche termine para volver a tus brazos, para acariciar tus cabellos.
Y verte de nuevo, mirarte.
Y sonreírte, al saber que tu también me miras.

Comentarios sobre este poema