El número (e)

Singular y encantador es el número (e).
Sus primeros nueve dígitos decimales no deben confundirte,
718281828, el 18 28 que se repite, pues al igual que (pi) es un número
irracional.
De la fórmula del interés compuesto, extiende el límite hasta el infinito y
comprenderás lo que digo.
¡Oh! qué número tan fascinante que aparece en las finanzas, del cálculo de
Newton y Leibniz ni hablar, que ha encontrado en los logaritmos de Neper su
morada al ser su base natural.
Intrigante es el número (e), que al elevarlo a la su derivada permanece igual;
¡qué grandioso trascendental! sin ser su intención del gran Euler es la inicial y en
las funciones trigonométricas hiperbólicas lo podemos encontrar, a ese
interminable numeral.
Las estrellas lograremos contar, mas las cifras de (e) jamás, pues como cociente de
enteros nunca lo podremos expresar; y como por mandato divino,
con (pi) y la
unidad imaginaria se puede relacionar mediante una hermosa identidad,
que sólo a Euler se le pudo revelar. Por eso y mucho más en diversas ramas de las
matemáticas el número (e) nunca, jamás
ha de faltar.

Comentarios sobre este poema

Sé parte: Comenta y vota