Ven ya

Me hayas aquí,
desnuda hasta el alma.
Tiritando
ante el fuego de tu vera.
No me muerdas la piel
sino más adentro.
Que el filo de tu diente atraviese mi entraña
y el fuego de tu vientre debore hasta mi savia.
Tus ojos penetrantes,
me consumen,
suspenden mis suspiros
en el aire.
Mis manos ya no saben
si abrazarte o rasgarte
con mis uñas por tu espalda.
Dame el beso punzante
que mis ansias reclama.
No me hagas esperar que
desfallezco.
Llega a mí,
cual vino que me embriaga.
Quiero perderme en la
locura del momento.
Ven, no me hagas esperar
que desespero.
Toma ya mi todo entre
tus sueños.

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