Los mejores poemas

Poemas publicados con mejor votación...

poema

El muchacho que hablaba con los árboles

La mímica de los árboles desollaba la intemperie
de una brisa corpulenta en los trapecios de las ramas,
los ronquidos de los troncos milenarios inherentes
daban la sepultura a la voz de tantas batallas.

Veneraba la grotesca sombra de aquellos susurros
que siempre escudriñaban su mutismo,
y una diálectica acontecida perforaba el escudo
de aquella maravillosa forma de llegar a sí mismo.

Podía quedarse horas, comtemplando la cúpula
de un cielo rascado por las nanas de los pájaros,
un réquiem de hojas la lápida de raíces tapizando,
el paisaje era una caja de música por él descubierta.

Hilvanando el embeleso de aquella escena
recaudando miradas de un cielo rapsoda,
origami de insectos, barcas obnuviladas
que parasitan instantes lejos del ahora.

La rediciva del ocaso formula ilíadas oscuras
recicla el silencio la plasticidad de sus fisuras,
exhuma la niebla el unísono nonchalante
con su pléiade pintoresca, masiva y errante.

Hipnótica simbiosis de voces trenzadas
la semilla de un árbol en el corazón trasplantada,
paraguas de ramas cobijando el encuentro
en la memoria lo llevo siempre, muy cierto.

( Para Jurgan)

poema

SANTA RITA DE CASIA.

SANTA RITA DE CASIA
-------------------------------------

Un ángel del cielo anunció
a su buena madre Amada
que una hija iba a tener
de Jesús enamorada.
Cuando nació Margarita,
la niña fue bautizada.
Con cariño su familia
dulce Rita era llamada.
Blancas abejas salían
y entraban de su boca,
sin poder hacerla daño
el enjambre se convoca.
De sus padres aprendió
a hacer obras de caridad,
a ser devota de Cristo,
a rezar y a poner paz.
Siendo ancianos ya sus padres
a casarse fue obligada
con un hombre despiadado
por el cual fue maltratada.
Al tener dos bellos hijos
y con su incesante oración,
el marido de la santa
experimentó al Señor.
Estando todos felices
su esposo fue asesinado,
en su sufrimiento Rita,
el culpable es perdonado.
De una epidemia sus hijos
murieron por enfermedad,
perdonando al asesino
para su muerte no vengar.
Quería ser religiosa,
ésa era su vocación.
Tres veces las agustinas
la respondieron que no.
Durante una noche soñó
que tres santos la llamaban
y corriendo detrás de ellos
al convento se acercaban.
Elevada por San Juan,
San Nicolás y San Agustín,
las hermanas la aceptaron
ingresando al cabo allí.
Cual palo seco regar
la Madre la ha ordenado,
del que creció una parra
que dio un vino afrutado.
Margarita pidió al Señor
una señal del cielo,
si allí estaban sus hijos
entre sus ángeles buenos.
Un día del mes de enero
una parienta la visitó,
higos y una rosa roja
de su jardín la pidió.
Rita le rogaba al Señor
con una oración ferviente
sufrir el dolor que Él sufrió
manando estigmas en su frente.
Sus últimos cuatro años,
enferma Rita yacía
por múltiples infecciones,
esperando su agonía.
Su sepulcro exhala un olor
maravilloso de rosas,
santo divino perfume
de esta mujer amorosa.
Patrona de lo imposible,
tus devotos imploramos
que intercedas por nosotros
y que tu ejemplo sigamos.

AUTORA: ALMAR.
Almudena del Río Martín.
DERECHOS RESERVADOS.
13/9/2018.

poema

IGUALES Y DIFERENTES...

¿Qué cantarán los poetas
que otros no hayan cantado?
¿Dónde está el verso esmerado
de interminables facetas?
Sin números las cuartetas
que le han cantado al amor,
a la alegría, al dolor,
a la luna, a las estrellas;
a todas las formas bellas
de describir una flor.

Hay algo que no se iguala
cuando de escribir se trata;
la magia que se desata
y en cada pluma se instala.
Es la lucidez que exhala
el alma del escritor,
es sencillez, es candor,
es sonrisa enamorada;
es encontrar la morada
donde se hospeda el amor.

Cada poeta es sin par,
todo es diferente en ellos,
los colores, los destellos
traen un sello singular.
Pueden poetas versar
unidos al mismo tema;
verso especial es la gema
que brota del corazón,
con un signo y distinción
de una pluma como emblema.

poema

Nada quedó

Ya no había más qué hacer.
Tu alma lloraba lágrimas de silencio y mis gritos ahogados no lo podías escuchar.
Nuestras sendas eran nebulosas
y sin rumbo.
Las palabras dejaron de tener
sentido; nuestros oídos
se tornaron sordos
al entendimiento y nuestras
miradas eran distraidas
y ausentes.
Mi figura era parte del los muebles, a la par del jarrón
de las rosas secas y olvidadas.
Tu paso estaba siempre
listo para partir,
y tu mano en la manija
de la puerta.
Así qué mi mano dejó
de buscar la tuya, mi puño
se fue cerrando de a poco
junto a mi corazón
que olvidó sus ilusiones
perdidas.
Tus esperanzas, las tenías
en otro mañana,
y ya no había más que hacer
pues nuestras almas lloraban
lágrimas de silencio.

poema

Cuanto más libre.... más ata

..anda metida en jaleos la bisagra de mi puerta
que me chirría en la noche los albores de tu vuelta,
que tú, la dejas abierta para calmar mis temores..
y ella se empeña en cerrarse para contar desamores.

Escapemos del guión, improvisemos rutinas
Con la luna van tus pasos buscando a sorbos pasión
y encuentras, seguro el hambre que te acompañe,
y la risa, amaneciendo regresas embriagado vas de vida.

El amor no busca jaulas, ni candados que lo guarden
El amor ave de paso u hoja perenne en la vida
Será tu amor siempre libre el que su rumbo decida
Será mi amor siempre dulce.. el que tu regreso aguarde

Yo, tu...vida Tu amor....mi amor, ni candados ni mentiras
Llena el aire que respiro siempre sonrisas prohibidas..
vuelan ojos por la calle seduciendo las miradas
cada esquina, cada paso, unos labios que prometen
amalgama de colores y de sabores picantes,
que a ratitos nos contagia, y nos hace interesantes.

Pero aquí adentro, en mi hoguera,
es tu luz la que me quema la que mis ansias debora..
y la promesa que vuelve enganchada en cada aurora
La puerta la dejo abierta, cuando tu quieras,
la cierras.

poema

Su mirada...

Sus ojos tiernos se habían esfumado en el ardor del cuerpo ajeno...
porque aprender a matar es aprender a odiar...

Consigue escapar detrás de un escondite y toma ropa ajena también para abrigarse...

Sus ojos ya no son de niño amable
Que todo hacia brillar...
Jugando con su madre...

El brillo se perdió cuando escucho Suplicar
En idioma inglés un soldado igual a él...

Tal vez en esa alma buena...
ya no haya mas silencios...

sus ojos declaran vivos...
memoria del
infierno...

Tal vez y solo tal vez...
Olvide todo aquello
Pero hoy no!...

Hoy está internado en un lugar de locos...
Un mosocomio espantoso durmiendo la mayor parte del tiempo.

Loco por luchar...
Por recordar y llorar...

Loco...

Le sellaron la entrada con tinta rojo sangre
La conoce bien...

Es sangre de sus amigos que locos como él
Perdieron ya su brillo...

Lo duermen con pastillas a veces con aguja
Creen que allí dormido no recordará la guerra

Pero se equivocan...

Porque dormir es para él soñar con su derrota..
Pero no perdió la guerra
Perdió el alma suave
Los ojos de jugar...

Perdió aquel mirar la vida con grandiosidad..
Le queda esta foto allí en su chaqueta...
Nadie ya lo
Lo visita
Ya nadie de él se acuerda...

Es un soldado que luchó
en una guerra inútil
Y él perdió el amor
La guerra más sagrada...
La guerra más interna...

la que quizás nunca...

La conciencia de otros se la de vuelva...

poema

Noches de ópalo

Me recorreré el emblema de tu escuadrón de letras
formando fila en el resplandor de tu organza,
inmaculado el aposento etéreo de las madreselvas
que recitan bajo el umbral sagrado de la esperanza.

Los grilletes de la espina desacatarán tu espalda,
el órdago de un nenúfar en la penumbra imberbe,
lloverá centelleando el argot de las hadas,
sobre el vástago recitar que abre la pendiente.

El argot de aquél romance albino de la alborada
vestirá de novia el bostezar de la corriente,
el canto astral que retrata la acuarela de tu mirada
lubricará los vértices de un halo permanente.

Exhibirán los anhelos sus bordadas alas
y en los arrumacos vespertinos caerán inertes.
En la coyuntura escuálida el hueso de la templanza
musitará tras la colmena imperativos referentes.

Un perdigón goteará de una nube exiliada
bajo la merma agazapada de un crepúsculo hiriente,
ópalo de una noche , lirio de la madrugada
el duende lo sabe, guardado en tu mano lo tienes.

poema

Condena

Mengua el día por la cola,
luce la tarde sus rojos...
la noche me encuentra sola
y quieta, la luz en mis ojos

Oteando el horizonte
tu sombra busco a mi vera,
que mi soledad no afronte,
y me envuelva la quimera

Tu estela siguió su rumbo
Influjo de luna llena...
y hace dibujo en el cielo
dejando mi amor, en mena

Condensa nube mi pena
para llorarla sin duelo,
en otra parte del cielo
y en tu amor, buscar condena