Los mejores poemas

Poemas publicados con mejor votación...

poema

COINCIDENCIA

COINCIDENCIA

Somos infierno y fuego ardiendo apasionados
En la inspiración del deseo dos seres destinados
A en sus llamas como maderas consumirse
Y a lenta pero desesperadamente fundirse

Dos chispas ardiendo dispersas
Sin probabilidades de ocurrencias
Mis demonios y tus oscuridades, encontraron coincidencias
En la analogía de nuestras mentes complejas
Donde tu eres mi inspiración y yo tu fantasía perfecta

Dedicado a los amores intensos y apasionados,
que son la inspiración y la fantasía perfecta de
muchos poetas enamorados

Ney
29/10/2019

poema

Cielo abierto

CIELO ABIERTO

Jadeando escaló
peldaño a peldaño,
las rodillas razgadas,
las manos sangrantes.
La cima era la meta.
Abría los brazos
como un Cristo olvidado,
al que nadie visita,
al que nadie le reza.
No más cadenas
en nefastas miradas,
despiadadas altivas.
No más sosobra,
terror que no cubren las sabanas,
o la valla invisible de apariencias furtivas.
No más aterrador grito
que perfora el oído
y entumece el alma.
No más puntapiés, desprecios,
pretensión de que no pasa nada.
¡No más!
Subirá los peldaños
de amor propio y valía.
No buscarán sus ojos esperanza en el piso,
alzará su mirada
a corrientes de viento;
a un sol que cobija.
Abrirá sus oídos
a las aves que cantan.
Dormirá bajo el manto
de la madre luna,
bañará su cuerpo en aguas cristalinas.
Y sube,
peldaño a peldaño jadeante,
hacía atrás,
¡nunca voltea su vista!.

poema

SOY

Soy aquella que camina
persiguiendo la poesía
cuando la noche está fría,
cuando la yerba germina;
el verso guía y anima
a mi solitario andar,
tras el salgo a navegar
aunque el mar esté violento,
aunque azote un fuerte viento
nada me ha de frenar.

Soy la que lleva el vestido
tejido con cada rima
y el verso alcanza la cima
por su magia y colorido;
soy la que escucha el sonido
del bosque hecho poesía,
soy la décima bravía;
ese cantar melodioso,
soy el callado reposo
de la rima que hago mía.

Soy aquella que no olvida
el olor a tierra blanda
cuando la lluvia desanda
la pradera florecida,
soy esa que está vestida
con la caricia del mar,
esa que quiere cantar
de los versos su esplendor,
la que guarda con amor
la décima y su rimar.

poema

Alabastros

Todas en mí, alabastros de mis contreras.
En la servidumbre de mis estrías
en la calcarie de mi ombligo.
En todos los penachos amargos.

Todas en mí sulfuran como calles
de pueblos sin jóvenes.
Resucitan los fascículos de las horas
que un corazón hidrófilo ha empapado.

Todas en mí, todas esas manos.
Ya magulladas me llegan al tacto.
Ya polvorientas en alientos de ceniza.
Brotan en mi vulnerabilidad.

Difunden el lenguaje sin huesos.
Las dejo ser, amapolas de todos los besos
que nuevamente se proveen de ropa
en las turbulencias del amanecer.

Todas ellas reparten el mundo en mi piel.
El mundanal conocimiento que se esparce
entre ventanales abiertos y regresa de vuelta
al suelo primitivo del atardecer.

Las dejor resbalar por cataratas
de muchos metros; arraigarse a
constelaciones imparciales de edades
que no llegan a envejecer.

Todas las manos que se unen
como rebaños de querer
confinan los pasajes efímeros
Y dejan ser.

poema

Tacto Rectal y mi Abuelo

Mi abuelo me dijo un día
no te fíes de los hombres,
cuando te llamen, responde
y ten siempre picardía.

Nunca debes dar la espalda
y mucho menos agacharte,
por detrás o por delante
puede venir la amenaza.

El caso es que fui al doctor
por un dolor de riñones,
y sin más vacilaciones,
llegó a una cruel conclusión.

No es mi especialización,
pero a nivel sintomático,
creo que va a ser prostático
póngase usted en situación.

Y me puso en cuatro patas,
el culo en luna menguante,
y se colocó unos guantes,
y yo allí con una bata.

Me dijo respire hondo,
y sentí un líquido frio,
luego vino un alarido,
y entre lágrimas y mocos.

Me acordé yo de mi abuelo
y de todos sus consejos,
pero el dolor ni de lejos,
reparó aquel desconsuelo.

No le pagué aquel doctor
que se daba tantos aires,
después de aquella barbarie
y de mancillar mi honor.

Pues mi abuelo decía profundo,
lo primero es el deber,
y yo soy de obedecer,
y hoy le debo a todo el mundo.

poema

Y SERË LLUVIA

Y SERÉ LLUVIA…
***********************
*****
Y seré lluvia torrencial
Que bañe tus suelos secos
Y que haga florecer
Tu desierto
Y donde hoy hay aridez
Habrá vida otra vez
***
Seré lluvia que avive tus valles y colinas
Para llenar de verdor tu vida
Lluvia que mojará tu corazón en capullo
Y lo hará florecer bello y tierno como un arrullo
***
Pero no vendré en silencio
Si no con rayos y truenos
Con un gran estruendo
Para que todos sepan
Que en ti florece la vida
Desde que yo soy lluvia y tu mi desierto...

Ney
28/6/2019
El amor puede dar vida a lo que ya muchos dan por muerto

poema

Juncal

No hay más de mí, no hay salientes que eructen metas
retratadas en mosaicos de farolas nocturnas.
No hay lumbres que pincelen pupilas callejeras.
Ni risas partidas bajo pisadas invertidas.

No hay ascensores que transporten miradas
al eco flemático de una estrella póstuma.
No hay colas de peces para el horizonte pulido de escamas,
ni consorcio de lo absurdo para el canto del poeta.

No hay más de nada de nada más.
No hay gruta ni víscera rupestre en las olas.
Ni lepras que modulen las eternidades
Ya sean de piedra, de hielo, de madera.

No hay nada de todo lo que no hay.
Los reflectores se apagan en las esferas.
Como bailes de cáscaras rotas.
Los matices vagabundean, hasta que se agotan.

Sólo visicitudes altaneras, haya, habrá.
Como cosquillas de trapo trenzadas.
Para equipajes que vengan de vuelta,
Los molinos de recuerdos se detendran.

Sólo no hay, sino que hay.
Argollas flotantes que sujetan las esperas.
Y en mí la toda la verdad.

poema

Te míra

Abre su boca como esa sabiduría que no se ve
Se palpa...
Es un manantial cubierto de una voz palpitando suspiros de seda al corazón...

Tiene rostro
Tiene un otro
Tiene mí yo...

Y en ese umbral de ruido estrepitoso estoy presuntuosa

Lista para honrar y para deshonrar.

Un camino al lado de la ruta me trajo aquí
A este manantial...

Que míra
Que intuye

Así tomado al azar
Un lugar,donde estacioné mi camioneta y hoy se encuentra con las llantas desinfladas...

ser mío que responde
Una libertad que no tiene remedio

Que se niega
Que me oye
Que me mira y se ríe de mis fechorías.

Este manantial te mira de verdad
Te mira dentro
Muy profundo
Te mira saboreando ser natura...

Te mira él alma
Por alguna razón ando en bici ahora
Dejando que él viento acaricie cara.

Me pierdo en la vegetación
Despierto cada día como parte de esta naturaleza infinita.
Aquí puedes hacer pis en el bosque
Mientras cantan los pájaros...

El pueblo es de gente suave
Con lengua sin murallas

Con ojos de manantial
Porque cada bebe que nace aquí
Es bañado en estas aguas

El manantial te recibe
Te bendice
Te cambia
Te hace parte

Te mira de verdad
Porque te siente de verdad a ti...