Los mejores poemas

Poemas publicados con mejor votación...

poema

La boca a hurtadillas

Esta boca te busca a hurtadillas.

Desposada en altares bilabiales

Y núcleos solares dilatada.

Y a veces, arnés de zancadillas.

Esta boca, echada al cotarro del aire

en el crespo ondear , alienada.

Amadrinando los paseos de la tarde

con su profesión callada.

Remilgando el saco de una noche “parca”,

Piscolabis de soleá para un Calderón sin su barca.

Esta loca, con su ciudadela de dientes , tersa y blanca.

Colegiala de unos besos, a la intemperie uniformada.

Por si llega y besa, por si se marcha y habla.

Por si se cierra y se consterna.

Por si se cansa. Y se espera. Y se levanta.

Ya por vencida , de tanto llamarte.

Ciega y empedernida, casa de nadie.
Taller de monsergas , impertinente.

Tímpano de latidos que se expiran.

Boca que empalma lenguas indecentes.

Portera de los desamores.

De esqueletos de sueños, cancillera.

Compartida entre mujeres y hombres.

Una boca que el alma libera.

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Negro cisne

(Hoy cumplo los 40 años y he creado esta obra como síntesis de mi vida. Muy feliz de formar parte de este espacio. Gracias a todos!)

Se me ha desenamorado el corazón.
Por una espera que se escribe con una sola mano.
Por una demanda importada a folículos sesgados.
Como producto más completo de mi ser en erupción.

Se ha delatado con su apéndice caníbal .
Y los ahorros de toda una vida se ha gastado.
Se ha escudriñado armado de intransigencia.
Monstruosamente bello, corazón desencantado.

En los salones arbolados de sus arterias
difunden sus voces diacríticas los daños.
Fumigan las lagunas cenicienta que los pueblan
como antípodas, como resurrectos, como náufragos.

Negro es el cisne que invierna en sus tejidos.
Y negra es la pista donde aterrizan sus vuelos.
Arqueólogo de caricias exportadas a un largo cuello
como rupestres huellas de un dolor embalsamado.

Con su atavio mozárabe de idilios prorrogados,
de alhambras , montes escarlata y de arcos.
Se me ha despersonificado el amor.
Se ha tornado criatura indefensa entre tus manos.

Afrodita de un cénit que el olvido ha incinerado.
En la biografía de su negra noche sus alas bordando.
Porque negro es mi corazón en tu lejano abrazo.

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SI UN DÍA HE DE MORIR.

Llegó hasta mi pluma el tema de la muerte
y me dije: sin temor lo enfrentaré,
decidida y activa me enfrasqué
por ser muy natural, siempre presente.

Y empecé por buscar la frase idónea,
aquella palabra exacta en el decir
que fuera suave, dulce, sin herir;
pero esa palabra deseada sonó errónea.

Y después de mucha búsqueda infructuosa
me di cuenta que no tengo que saber
¡Nunca he muerto! y no he podido ver
que se esconde debajo de una fosa.

Y no quiero saber que hay más allá
de esta vida que explota en sus colores,
si un día he de morir que mil amores
me despidan como al sol que volverá.

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Éxodo

La proyección del sol sobre la superficie;
el estío y las frutas silvestres promulgadas
ante la enramada espesa.

Un huerto de cardos
germinando cercis.

El trance;
un diálogo de semillas
adherido al argumento de sueños,
y la espesa turba por lograrlos.

De frente, el éxodo.

El tribunal injusto, anclado
sobre la fracturada espalda;
al pie del cepo que embisto.

Y entre el tumulto incierto
a la faena de sobrevivir;
se emula por el aliento salvo.

Irrigada la débil utopía
un cómplice transeúnte
vierte un asalto.

Sin rima,
el invasor del apego a hierro oculto,
vierte un canto
mientras vaga cerrando
las amplias puertas.

Al centro, el éxodo;
donde mora el paisaje de un naufragio.
*

Marzo 8, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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Ella quería ser Amada

Ella NO quería ser deseada, ella quería ser amada,
quizá por eso fue que él la conquistó,
porque él jamás la vio como un objeto sexual,
él vio lo que ningún otro hombre vio en ella,
vio a la mujer que se escondía detrás de un atractivo trasero
y de un par de pechos perfectos.

Vio a la mujer luchadora a la mujer trabajadora,
aquella que a pesar de las dificultades y problemas
siempre encontró la forma de salir adelante.

Vio a la mujer verdadera
y no a la falsa creada por envidia irónicamente de otras mujeres,
celosas, resentidas, disgustadas, que piensan que los logros
se pueden alcanzar solamente con seducciones.

Ella NO quería ser deseada, ella quería ser amada
quizá por eso fue que se enamoraron,
porque el vio todas las virtudes que poseía,
vio a la mujer que jamás se acobardó ante nada
y aunque sola siempre salió adelante.

Ella quería ser amada,
él empezó a llenar sus días con poesía,
él le decía “linda”
ella se sentía llena de amor, él la conquistó, ella de él se enamoró.

Autor. Jaime Mauricio.

poema

POR MIS MUSLOS

Me gusta
la osadía que
me brinda tu voz,
la atrevida
audacia de tu mirar,
el misterio
que encierra tu boca,
el beneficio
que ganan tus dedos,
cuando desnudas
mi delirio
y se dislocan
mis limites con el
paseo de tu lengua,
mis quejidos se deshilachan
con tu gemir mudo,
encajas mi nombre
en el blanco suspiro,
y se hace intenso
el calor que se
extingue…,
¡ Por Mis Muslos !

SIBY

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Murio el sol a medio dia.

Doce del medio día... se volvió el piso empedrado
el astro luz calentaba y ahora, en reversa moneda,
nublose la luz del día cayó la manta sombría
quedo mi cielo enlutado

Mil noches de lunas rotas huérfanas de alba, lloran,
imagen y estampa helada de un tegumento en rocío,
antes, fue tea encendida, ahora, nivea escarcha
embotada en sangre y latido una longeva agonía
y la piel que lo acompaña, hierve adherida de frío

Ni un puñal que abra mi carne;
Cercenando los sentidos partiendo mi cuerpo en dos...
así, en limpia rebanada arrancarme el corazón,
pudiera hacerme mas daño que el invierno de tu amor.

De tus glaciares miradas huyen mis tempestades..
de tus manos enlutadas escapan mis pies... saudades
Se cayó el cielo en mi casa, inundo el piso de estrellas,
y tus caricias salieron en procesión de cofrades
y es que la luz de tu sol....Ya no calienta mis huellas

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ME EXTRAÑAS.

Te extraño porque me extrañas,
porque fuiste para mí
agua fresca que bebí,
torrente de las montañas,
amor que llegas y bañas
de luces mi oscuridad,
amor sincero, verdad,
pasión de la juventud,
remanso, paz y quietud
en horas de soledad.

No me pidan que me olvide
de aquel amor; el primero,
fue como potro cerrero
que veloz carrera pide,
amor que no se divide
a pesar de fuertes vientos,
amor que fraguó cimientos
profundos y poderosos,
dejó recuerdos hermosos,
amor de únicos momentos.

Me extrañas porque regué
vida en tu árido huerto,
porque fuí seguro puerto
el día en que me acerqué
a tu orilla y te brindé
un cabo que pudo atar
tu barca que al naufragar
vagaba en la soledad;
me extrañas y en mi verdad
conjugaste el verbo amar.