En tarde de lluvia

En tarde de lluvia observo:
prodigiosa fusión,
hoy, la arboleda recibe su baño.
En gratitud y complacencia,
toman de la madre lluvia su
callado llanto,
rebosantes nubes rocían
a su paso.
Ella, en sus manos de seda
asea tallo a tallo,
hoja a hoja.
Ellos, satisfechos beben,
en entrenudos y yemas,
llevando el afable maná,
desde su copa,
hasta sus raíces.
Boyantes avecillas
saltan los ramajes,
sacuden sus alas y muestran
destrezas en sus gorgojeos.
La apacible tarde,
alatargada se abraza,
a la bondadosa lluvia
y se deja llevar en dócil caricia.
Un perro tranquilo no jala
a su amo, pasivo y curioso
observa a un par de ardillas
que igual de indiscretas,
también a él lo miran.
Indiferente,
un gato
vecino cruza la calle
parece llevar el tiempo del mundo.
Diminutas flores color
amarillo luchan
por quitarse de encima
las hojas secas, que sobre
de ellas se acumulan,
mas estiran sus brazos
a la amada lluvia.
Ella, en toda ternura
a ellas se asoma.

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