DESPERTAR

DESPERTAR

Las calles de mi ciudad bostezan.
Duermen hasta los árboles.
Huele a pólvora,
a besos,
a "te espero mañana por la tarde"
a "¿Tienes mi número de móvil?"
Y dos coches somnolientos se cruzan,
mientras el hombrecito del semáforo
me mira rojo de vergüenza.
Mi ciudad no ha abierto sus ventanas,
chirrían los autobuses urbanos,
vacíos y solos,
la noche desayunó con la madrugada
y duermen juntas, tal vez revueltas,
pero no importa,
es verano nos desnudamos un poco más.
¡Hace tanto calor en el silencio!

mabel escribano
d.r.

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