Rostro bello, noche de sueño.

poema de Bisvie

Ayer dormí y caí
en aquel obscuro hoyo
que gritaba: ¡Ahí!
¿Ahí qué?

Y te vi
tan bello,
tan tú,
tan yo.

Dime si crees en Dios
porque en ti lo vi nacer
bajo aquella garra feroz,
en aquel lindo amanecer.

Noche con noche volvía a caer
y al final te hallabas tú,
diciéndome que a ti debía volver,
como aquella, la primera vez.

Ni por ese viejo amor
pude lograr sentir
el compás de tu calor
que me hacía volver a latir.

Pero no te vayas
nuestro cuento aún no acaba
déjame una pista más,
empieza en cómo estaba.

Ojalá en mi realidad
tu rostro pudiera encontrar;
quizás así tendré la vanidad
que contigo pude hallar.

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