La mujer deseada

poema de La Dama Azul

LA MUJER DESEADA

Soy la mujer del lugar preciso;
quizá, me reconocéis como incógnita,
a un paso de la mirada
entre escritos y paisajes, como puertas.

Atesoro silencios
sobre calles húmedas colmadas de lluvia,
que toman por asalto la espuma de los días
tras el silbido leve, que antecede
a octubre y su conteo de lunas.

Robando voy a vuestra boca
un beso lavado de tiempo y cosecha,
que se mezcla y reinventa con la presencia a lo lejos;
descifrando estrofas, dónde se escriba al pie mi prosa.

Habito en vos; espacio de soles,
dentro del misterio que llevando desdibuja
la interrogante del lazo verde,
custodiado en torno a mis fanales.

Desnuda de representaciones,
que alejándome van de vos y del contacto
en la hora incierta, deseada;
y que obligan a ser barro
sobre un jardín desordenado arropada de letras.

Aprendiz de la espera y su traza;
os voy llamando…
apoyado el brazo sobre la mesa del café;
entre fragancias de palabras jazmín,
rociadas sobre la tenue brisa.

Un eterno manantial a la custodia;
con un propósito libre, claro,
cercano al sabor de uvas.

Girando en torno al mundo de quimeras despiertas,
creciendo en el espacio blanco de ramas
que se balancean y remontan a la escritura.

Soy la mujer del lugar preciso;
que prueba a llamaros, descifrando mis signos.
*

Fondo musical: Alexander Desplat- The Danish Girl

Septiembre 11, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados

Comentarios sobre este poema