Suspiro navideño
Fruta madura son tus besos,un suspiro abrazador,
como desde aquel día del ayer; mi merengue no apacigua y mi mano no detiene, ¿Eres nieve o manjar? Adornaste mis gruesos labios con tu sonrisa ,dibujando un corazón de almendras, para detener esta locura del ayer.
¿Cómo tocar tus labios? Que recorran mi censura; son espinas que duelen por no volver.
He descubierto que no te he olvidado; siempre serás un recuerdo y esos benditos besos que te regalé,alcanzaron mi alma ,mi nostalgia y mi ser;¡fueron tuyos y míos!, por una sola vez.
En la calidez de tu aliento entregué mi ilusión y abracé tu corazón, para sostenerlo por siempre, pero preferí esconderme, para no romperme, para no creer, para no sentir.
Recuerdo tus densos y pálidos labios fríos, apretar tus labios contra los míos, cómo se siente la sangre, cómo se siente un río,los tuyos sabían a montaña; los míos, a brisa de mar y fragancia de flores.
Me acongoja saber que tienes mil besos cada mañana ,que nunca te faltará el cariño y la caricia de los lirios.
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