EL ROSAL

poema de Xio

Sembré unas matas de rosas,
siendo mi flor favorita;
las cuidé en forma exquisita
quería verlas frondosas
pero suceden las cosas
que no había imaginado,
el rosal tan bien cuidado
me dijo muy quedamente:
- me molesta tanta gente
acercándose a mi lado -

Mi asombro fue sin igual,
que difícil para mí
que esa flor me hablara así;
eso no era casual,
la observé con abismal
certeza de mi locura
y ella poderosa y pura
me dijo: - ya no te asombres,
aléjame de los hombres
no soporto esta tortura -

Respiré como el que busca
el aire de salvación,
puse cara de atención
tratando de no ser brusca,
le dije: - quise que luzca
tu belleza y admirara
el hombre y que disfrutara
de esa magia natural,
pero al sentirte fatal
lamento te disgustara -

Y así; como si perdiera
una obra de valor
con tristeza y con dolor
cumplí lo que me pidiera,
tomé el rosal sin siquiera
detener la vista en el,
lo trasladé hasta el vergel
a las orillas del río,
y hoy lo veo y me sonrío...
¡Es amigo de un Clavel!

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