La rosa

poema de Stella

Enamorada del sol
abrió sus petalos a la luz
en un suspiro suave
con su frangancia pintó
la más lindas de las mañanas
un cuadro natural
sútil,delicado candor.

Al verla el sol tan radiante
sus rayos más desplegó
quizo abrazarla en su fuego
y ella instantaneamente murió.

En cada mañana ,en cada aterdecer
el sol enamorado y perdido
no pierde de vista su busqueda
intenta en cada rosa roja
resucitar con sus rayos la rosa.

Por las noches mientras duerme
su llanto por la rosa suele
derramarse en las hojas
y rocio le llaman
solo son lágrimas
del amor del sol por la rosa.

Stella M Sanhueza.

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