Orificios

poema de Penelope

Orificios que se expanden como brazos invisibles,
se fusionan con el tálamo erecto de tu sexo,
drenan los agüeros saturados de las raíces
y como garras carnívoras abducen tus adentros.

Orificios que huelen al escarnio del secreto
cuevas del instinto con su adrenalina negra,
pestañas que corren el rimel de tu decreto
por la lágrima de un orgasmo que me desintegra.

Orificios que abordan de mis núcleos olvidados
de los centros crucificados al estigma del trueno,
latifundios arados por el hierro de tu Bengala,
orificios que devoras con escarpias de tu deseo.

Todos abiertos, despojados al óleo de tus entrañas
todos despiertos, bebiendo tu ser en esta maraña
de orificios que en su vértigo febril te atrapan,
en la hombría brava de tu piel me muero.

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