Mientras me peino

poema de Penelope

Y me miras cuando me peino
ese garbo que pasea mi nuca,
ese rastreo de tus ojos risueños
entre el azabache que los trunca.

El azabache de mi pelo negro
Se va casando con tus dedos,
Que son rieles de mis cabellos
Por los cuales mi alma se va deslizando.

Y así soy tuya, mientras me peino
la juncal de tus ojitos tan tiernos,
mientras la brisa lábil de la tarde refranera
el fenotipo de la noche va tejiendo.

Ya tus besos quieren peinarme
impregnarse de mi piel de ébano,
trenzarme las alas marchitas del duelo
y en el rezo de tu mirada, hablarme.

Comentarios sobre este poema