Marc

poema de Penelope

El asfalto abrazó tu cuerpo recién desabrigada de él tu vida,
Los cristales se asían a la niebla sangrante, por la que tu alma huía
La madrugada se quedó viuda de tu amor, negra tórtola impía.
Tu pie en el acelerador degolló las cabezas de nuestras fotografías.

El desfibrilador me devolvió a la vida pero a tí te dejó marchar
Su electricidad desgarró nuestra muerte compartida
Succionó los latidos de un corazón que andaba hacia el otro lado
Como lázaros de penumbras nómadas que desvelan caricias.

Y esa fue la última vez que te vi, en la cruzada de nuestro final
Como llanero solitario , chacal hipnotizado por la luna,
Mientras mi pulso indicaba la resurreccción, la vuelta a la vida
Mientras mis ojos veían sangrar las paredes del hospital.

Mientras la silla de ruedas hacía su debut cual ballarina
Y en mi paseo mortal contigo aún era capaz de andar,
He estado viva, luego muerta y ahora…. Cuál es mi lugar?
Soy un armario vacío de recuerdos mediocres y de pamplinas.

No pertenezco al mundo de los vivos, pero tampoco estoy muerta aún
Lo estuve una vez, lo estuve contigo.
Estuve muerta para volver a vivir, espérame, adónde quiera que estés.
Qué bonita es la lluvia, seguro que tú la ves.

Seguro que me tocas, que me has estado siguiendo, viendo enjevecer
Seguro que morimos juntos para seguir juntos aunque yo volviera a la vida,
Soy como una estátua de carne y hueso postrada en esta silla
Quisiera saber como volver a morir y besar de nuevo, tu mejilla.

( Dedicado a Marc ).

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