Las Campanas de mi Pueblo

poema de Reservado

Parecieran ser hermanas pendiendo la boca abajo
ni juntas ni separadas, no tienen ni pies ni manos,
danzan a un mismo sentido, es como un paso ensayado.
Unidas están arriba por un hilo imaginario.

A coro cantan las niñas en un columpio sagrado
por un cordel extendido que va marcando sus trazos,
sus voces son dos aceros de tono muy afinado,
que como copos de nieve surcan el pueblo a lo ancho.

La melodía no cambia, ni la letra ni el horario;
los ecos de su llovizna se esparcen por el espacio,
desgranando amor y paz, bendición en cada ramo.
Son proverbios; son Cantares. Dos aleluyas y un Salmo.

Anuncian según las fechas... bodas y aniversarios,
llegadas y despedidas. Cultos, Bautismos, Milagros.
Las Campanas de mí pueblo son gemelas ya sin años,
en ellas no pasa el tiempo, son como eternos geranios.

Son el mensaje del cielo que viene desde lo alto,
le dan más fuerzas al sol y a la luna más resguardo.
¡Ay! ¿Qué sería mi Dios si agonizase su canto?
...desnudez, mármol, incienso, osamenta y traje blanco.

Autor: Peláez Garrido José M
(Escritor y Periodista)
-Derechos Reservados-

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