Cuidado

Creo que me volví arquitecta
Construyendo estas paredes.
Altas, fuertes, intocables.
Perfectas sin muchos seres.

Me acuerdo de aquellos tiempos
que el mar olía y el pasto crece,
Que poco yo me pedía sin pesar que habían cosas que a otro le pertenecen.

Sé de un viejo solo y necio
Que con sólo una varilla cambió su suerte.
Sé de dueño de castillos que sólo con un martillo partió su suerte.

Cuando los mares se mueven
No todos los barcos quietos en su vaivén perecen.
Y no porque la marea se calma ni porque el aire es tranquilo, nadan peces.

De muy poco se ha hecho mucho.
De mucho han sabido pocos.
Cuidado.
Que al verlo todo en ese cristal tan puro, la vida se nos esconde.

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