Libertad paradojica

En el acogedor tumulto interno
He construido mi pesebre
De arena
Para nacer cada día
Y humedecerme a la vez
que me aborde la pena

En los grilletes de mis tristes ojos, anda una llave colgada
Yo, presa, muerta en mi propia condena

Con mi cuerpo cual llave
me siento y pienso
nadie puede liberarme
la imaginación no es materia que construye celdas

Espantada brinco de estremecimiento
Por la pregunta que arde en los huesos
¡Eres libre!
¿Y ahora que es lo que hago?

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