Secreto sonoro

poema de misombra

La voz de mi secreto no es rumor,
oigo con angustiosa castidad las huellas
del canto público sin ritmos vagos,
el cielo y la tierra perciben;

“Cuando caminas por la calle
la sed de amor que me devora
toma el control de mis brillantes sueños
que suspiran con dolor profundo,
mi alma enferma nada puede urdir”

La forma en que me miras
embriaga el licor de mis éxtasis
en olas rasgadas por tus ojos bellos
que ondulan mis largos cabellos
al compás de nuestra sonora odisea.

No soy la mística virgen
que ilumina tu soledad incierta
en tu hirviente copa y ardientes odas,
flota en mi la parda bruma
que palpas en lo alto de tu podio,
sabrás que mis hombros gallardos
sobresalen por sus gracias todas
en tus mágicos versos
que quizás adornan mis ensueños
con majestuosos arcos triunfales.

Coloca la pluma, y yo los versos,
coloca la tinta, y yo las rimas,
coloca el papiro, y yo el poema de amor
en este secreto de himnos de rasgado silencio.

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