Institucionalizado

poema de vincent

La cadena te separa la cabeza del cuerpo, y te oxida el ladrido con el paso del tiempo, su eco oxidado que ya no llega muy lejos, (solo hasta el absurdo perímetro que se ha impuesto el esclavo contemporáneo) para volver enseguida por un resto de alimento.
Podrías escapar, (es evidente, aunque con relativa dificultad) unir nuevamente la cabeza con el cuerpo y las patas al camino, localizar por instinto la marcha de tus colegas callejeros, unirte sin vacilaciones al ladrido manifiesto, apoyando así la tarea del gremio; llevar un registro de cada hueso esparcido por la superficie de la tierra, y darles a los anónimos cadáveres su merecido entierro.
Pero las circunstancias no parecen ser indulgentes para la vida nómada, libre de cadenas. En tus ojos vacíos parece estar el argumento, a favor de un trozo de pan, un poco de afecto…

Comentarios sobre este poema