Incesante Hasta Luego

Ella solo quería cantar al Mundo,
a través de la mirada de su alma.
Quería que todos supieran,
cuanto amor cargaba
en sus venas.
Deseaba un martes cualquiera,
embriagarse de sus besos,
anhelaba esclarecer,
cualquiera que fueran
sus sentimientos hacia él.
Y él , terco como los salvajes,
que rompen a gritar en silencio
todos sus pesares.
Valiente,  y a la misma vez, tan cobarde,
sin pensar en la nada, sin ser constante,
haciendo alarde ,
de un notorio desenfarde;
con los pies a la cabeza,
con la cabeza a sus pies.
Perdiendo sus intensas noches
de infinito placer.
En el ocio incesante,,
de aquellas llenas lunas,
en siniestro desenlace,
de no saber nada del antes.
Solo a consecuencia de unos después.
desdibujantes de amarguras,
inteligente de cualesquier,
pedante como cuando apunta
todo el coraje constante,
y la pena de su infortuna.
No son paralelos,
ni almas gemelas,
tampoco chocan por complejos,
o sus desamores viejos,
Solo viajan por distintos senderos,
observando el reflejo de los rascacielos,
arropados por la incertidumbre,
hasta volver a encontrarse,
en un reír constante ,
y despedirse con un: te veo nunca o un predecible,
hasta luego.

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