Periodo cámbrico de amor

Al oír aquella melodía puedo recordar esos ojos,
que al verlos supe que serían los únicos
a los que desearía ver hasta el último de mis días.
Tu tan lleno de secretos
bajo esa máscara que te cubría,
pero que dejaba en libertad aquellos ojos que reflejaban amor y dolor.
Aunque envuelto en oscuridad te encontrabas
tu corazón era aún cálido,
tus dulces ojos me decían con desespero
que tu alma no estaba corrupta
por el hambre de ambición y poder que te rodeaban.
Ojos dulces pero atormentados por no tener libertad,
esa prisión que continuamente nos separaba.
Gran dolor había en tu alma porque tu prisión era aquel hombre que te dio la vida
y por la ausencia de una madre que él mismo alejo de ti.
Pasaron los años, pero mantuviste esa promesa hecha entre llantos a aquella dulce mujer
y es así como pudiste mantener el corazón del cual yo me enamore.
Me llevaron lejos de ti, quisieron apagar mi vida, pero, aun así
me aferre con todo el corazón a lo que construimos.
Sobreviví y te encontré…
tus ojos habían perdido la luz con la cual me miraban, pero al vernos
tu y yo recuperamos la luz que solo el amor verdadero puede dar.
Me hundí en tu pecho y nuestros corazones se hicieron uno,
queríamos quedarnos así por siempre, como si el tiempo fuera nuestro…
más la oscuridad nos envolvió y mis brazos quedaron vacíos,
solo pude ver como tu vida se iba lentamente
en el mar que ambos contemplamos una vez.
No me quedaron más que lágrimas,
que, aunque no se comparan con la inmensidad del mar
nunca dejaran de brotar por tu ausencia.
Te esperare

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