Después de tantos años (Dedicado a mi futura vejez)

poema de Lukas

Cantar ha sido el hilo fino, de un abrigo invisible,
que le dio calidez, a la fría nota de mi existencia.

Aunque la vida esté creída, que a veces me castiga,
por darme igual número de lágrimas y de sonrisas;
yo mas bien, le estoy agradecido, por esa diversidad,
que me quita la rutina, gris neblina de la monotonía.
Gracias, vida, porque me recuerdas que debo cantar.

Hoy la miel me queda lejos, en el estante de arriba,
sigue en el mismo lugar que mi madre solía dejarla,
si en ese mismo entonces, la alcanzaba con una silla,
y hacía felices mis días; era tan niño... como ahora;
¿cómo olvidaste, vida, que ahora tengo una escalera?

Ahora mis manos tienen arrugas, mi cabello es gris.
¡Qué bueno que aún conservo, la boina de mi abuelo
Y mis hijas y mis nietos, me piden que les dé consejo,
gracias a mis canas, que de sabio, hoy enmascaran,
el andar errante, el rostro erosionado de este viejo.

Aún recuerdo, esa canción... o quizás no la recuerdo
(mi memoria no fue buena, ¿iba a mejorar con los años?)
Decía algo de... "mañana es hoy"; se llamaba Grafitti.
Mi hermana Gemela me la enseñó. ¡Cuánto la extraño
Mientras, seguiré cantando. Si hay un cielo para mí..

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