En la neblina

Lejos de la yema del aire,
custodiado en el ahogo del barro
no queda mas que el desastre del
valle, el apogeo del demonio
alardeando de su triunfo,
lejos de la sombra blanca,
que cuidara de las mandíbulas
de un Dios, lejos del costado del
hombre que se desnuda y
se encarniza en la suavidad del tiempo.
No quedara mas que cangrena en
la neblina, mas que cabezas
rodando por el monte oscuro,
no ha pasado nada en este valle
de cicatrices abierta, en este
núcleo amargo que es de
astutos para curar su hambre,
tal el poema, la planta se
suicidad, la tierra se esconde
en la neblina como seduciendo
el sexo de la muerte.

Comentarios sobre este poema