Como el amor de Efraín y María.

Como el amor de Efraín y María.

Estrecho tu recuerdo en mis manos, conciliando el sueño en vano
La sombra de la noche aplacan mis ojos sollozos
El viento hace rugir los árboles, el pasto retumba el silencio.
Apareces en el eco, tus labios fríos y secos
se compadecen a mi pecho hueco.

Mis gritos sordos maldicen la vida
Se percibe amargura en el sabor de mis lágrimas
La soledad invade la casa, las azucenas se apiadan de mi alma.

Siento aquel amado olor a albahaca, el fragante perfume.
Pero es mi percepción a la falta de aquella sensación.

Yerto mi cuerpo con la lúgubre nostalgia por evocar tardes con ausencia
Y floreros marchitos sin esencia.

Condenado a la miseria de extrañarte amada mía

Por siempre…

como el amor de Efraín y María.

Comentarios sobre este poema

Sé parte: Comenta y vota