El Náufrago

No muy lejos, allá en el horizonte
el cielo empieza a ennegrecer.
Me he alistado,
cada cabo suelto ya lo he atado.
Espero haberlo hecho bien.

La sal no me deja ver,
la lluvia empieza a caer.

El barco no puede pelear,
por la borda ya caí.
Las olas me abrazan
y soy incapaz de nadar
si el mar hace su voluntad.

Las corrientes toman mi mano, quieren
llevarme a la profundidad.
El agua helada
y yo flotando en la nada,
luchando por respirar.

¿Dónde me vine a meter?
¿Qué es lo que tengo que hacer?

Yo que intento respirar
y el barco que se empieza a hundir.
Si quieren volver a verme
busquen en la orilla del mar
pues hasta ahí he de flotar.

Comentarios sobre este poema