El único amor verdadero

Y me encuentro a mí mismo aquí, en esta pequeña ciudad en la que solíamos pasear a diario. Aún conservo tus fotos en mi pequeño estuche secreto, aún conservo las memorias de nuestro gran momento. Éramos dos jóvenes inocentes y tontos, eso era lo que nos mantenía unidos. Me mirabas con aquellos ojos grandes que me hacían perder el aliento, aquellas ondas de tu cabello en las cuales me perdía, la curva de tu sonrisa que me hacía tan feliz.

Aun cuando entre besos temerosos, entre tanto odio de la gente, entre tantas discusiones sin sentido que tanto daño hacían a nuestras puras e inocentes almas. Aun cuando en el frio de la noche, huíamos de los peligros que nos acechaban, nos perdimos en el camino, mientras la inmensa oscuridad venia sobre mí. Te encontré de nuevo llorando mientras yo lo hacía también. Pero después de las tempestades más absurdas y oscuras, eran nuestros fuertes abrazos los que mantenían nuestro amor intacto.

Llego el invierno a nuestros corazones cuando nuestros cuerpos se separaron. En aquel instante, mientras te amaba tanto, te deje ir. El calor nos estaba sofocando, era como si tu alma estuviera ardiendo y acabando con la mía.

Pero ahora, analizando las cosas con el corazón lleno de heridas y el alma vacía, comprendo que fue un amor verdadero, como de los pocos que puede haber en la vida. Regresaría a Diciembre cuando todo comenzó y me quedaría allí, contemplando tu rostro adolescente, sin cansarme de hacerlo, en la única primavera de nuestros corazones.

*Este es el último poema que publico en nombre de un amor idealizado. Pronto abriré una nueva cuenta, pero sera completamente distinto, los poemas serán llenos de sentimientos más oscuros, nuevas ideas acerca de muchos sentimientos. Algún día volveré a esta cuenta si escribo algo que vaya acorde con este tipo de amor, gracias por leerme.*

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