El primer beso de despedida

Mirando mis pequeños recuerdos
encontrando sonrisas perfectas,
desbordando lágrimas reservadas
para el vacío de mi habitación.

Rompimos aquellas cadenas
que nos hacían niños felices,
nos miramos a los ojos
Y dimos media vuelta.

Caminamos en la temerosa lluvia
sé que nada puede salvar esto,
nuestro barco se hunde sin remedio
mientras nadamos en direcciones opuestas.

No hay más sonrisas,
no hay más abrazos,
no hay más recuerdos por archivar
solo pedazos por recoger en la soledad.

El silencio nos rodea
nuestras mentes son un desastre,
te rompías en pedazos
mientras me desvanecía.

Pero así es el destino y lo acepto
es momento de ser quienes somos,
estábamos condenados desde el comienzo
nuestro primer beso de despedida.

Comentarios sobre este poema