Declaración.

Me declaro incompetente, ante los muros de silencio que construye tu templanza.
Me declaro inoportuno, dentro de la historia de tu vida, un símbolo sin trama ni contexto.
Me declaro impotente ante los signos de exclamación que declaran la victoria, de tu moral y el mejor hubiera.
Me declaro culpable, de rendirme antes de tiempo y de no buscar pretextos.
Me declaro INOCENTE y pienso de inmediato que algún día lloverá, sobre esta tierra.
Me declaro iluso, por creer ganar en un juego que no entiendo.
Declaro mi derrota, ante la experiencia y el ya no querer sufrir en vano. Ante el ser vano.
Me declaro perdedor y pienso en rojo, en verde, en blanco, en los sueños de porcelana que no pude alcanzar, las mallas oscuras que no se rompieron, los límites que no se exploraron, en la cerveza y la humedad, el calor, el aliento, las palabras...
...Las palabras...

Declaro la victoria ante un puño de nada y un empate al conjugar.

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