Rêverie (ensueño)

poema de La Dama Azul

Cual nota bemol
ingresada por el tragaluz,
en la escena anunciada con voz vertiente.

…Viene, y en un instante,
es mío, el llamado de horas cerradas.

Es entonces,
dónde se convoca en mi comisura
el deseo de vuestras presencia;
dádiva lujuriosa.

Albergado entre el añil, su tibio tacto,
que sobre mis pechos retoman la vertical;
aprestando perfumadas caricias
entre tintas purpurinas.

En mi amplitud, atento reposa
un momento tras el antifaz…
y entre tanto, me sonroja.

Exfoliada de aromáticos aceites,
graba signos y grafías a lo largo
del dorso entero;
tiñendo el periodo de estación.

Desmesurado, me alimenta de letras
susurrando con su luz de estrellas;
en tanto, nutre cada poro
llegando más allá de los labros…

Insaciable cuál llama,
invade en su belleza delicada
de un abandono en la desnudez total,
bajo su insistente llamado.
…Huésped sobre mis dunas.

La primavera de su elogio
rueda sobre la seda, gesticulando;
un exceso impulso que contempla verso y prosa
aguardando mis húmedos cabellos,
bajo su firme mano.

Trovador de auras, a dúo contigo;
se presencia el estremecimiento
de la armonía melodiosa,
sellando el gozo que conserva su legado.

Auténticos, entramos y salimos
después de la dulce sed;
alimentados del rocío
de un sueño cumplido.

Un paisaje surrealista
en cada trabe, trepidando.

Como lenta gota, se releva;
ahí, desde el lugar donde podemos existir;
anidada a sus versos; entre albas y ocasos.
*

Dedicado al poeta y la lectura de su obra.

Abril 30, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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