Manantial

poema de La Dama Azul

Entre acorde y acorde
son cortejadas las piedras azures;
dejando su rastro melodía,
bajo la ruta do los pies descansan.

La recta de dones;
un exceso barroco de intimo desvivo,
con piezas coronadas en guirnaldas
llenado el silencio del mundo.

Dadivas tintineantes encontradas,
incrustadas en el destello
que induce la tarde,
colmada de una línea de paz.

Al final del sendero
anuncia impreso un sediento apéndice,
bajo el claro de vuestro rostro verdadero.

En el curso,
la contemplación oceánica
y el jubileo,
un aliento que cubre el cielo
sobre versos campanillas.

¡Victorioso manantial!
que en su mirada, se cifra sigilosa
la señal del pensamiento.

Travesía cautiva de agua viva,
que designa la voluntad origen
del orden íntimo de dos miradas.

Baile líquido,
dónde insiste vivir todo poema,
por devorar el asombro,
convocando un espíritu lleno.

¡Oh jubilo!
Sinapsis legible
acertando en la gracia rebosante,
que contempla gota a gota
la grandeza de vuestra Creación.
*

Marzo 20, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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