Risas alternas

Un tanto de fuerte,
un enorme lío,
una decimoctava línea en el firme miembro de la esquina...

Una fisura cliente entre las dos de la tarde,
una maraña de palabras y de cabellos canos,
el hocico del tiempo arrebatándonos el deseo,
la voluntad, la ceremonia del segundo bajo la lluvia...

Un poco de miel en las puntas envenenadas,
en las horas que germinan como flores extintas...

Rarísimas,
comprometidas con la diosa de la exuberancia...

Qué miedos están sentados esperando la hora,
qué caminos se pierden en la hojarasca y el otoño...

Qué peticiones se desvanecen
en ese lienzo postergado...

Qué prisión debemos amar,
qué libertad odiar...

Qué nivel del infierno nos tocará;
ahora que los ángeles intentan el suicidio...

No lo sabes,
¿verdad?

No...

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