Miel en una hoja de afeitar

Una vez que entras
con los ojos vendados
a la sala del pecado
sales con las alas lastimada
con la espalda lastimada
con el corazón perdido

Una vez que lames la hoja y no sangras
te mareas, te excitas, te arrastras
te empañas los ojos de recuerdos
la muerte está ahi, y nadie se da cuenta

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