MUERA LA GUERRA, VIVA LA PAZ.

MUERA LA GUERRA VIVA LA PAZ.

I

En solitario pensamiento me pregunto:
Si Dios nos dio la tierra por habitación.
¿Por qué tantas naciones en el mundo
hacen guerra sin causa, sólo por ambición.?

¡Ha muerto la convivencia y la hermandad!.
¡Hemos matado la Paz y ha vencido la Guerra!,
permanece cautiva en amargo llanto la Libertad,
avizorando la destrucción que al mundo espera.

Esgrimiendo falsos estandartes de asegurar la paz
se pretende justificar sanguinarios genocidios,
naciones destruyendo lo que son incapaces de crear,
lanzan su guerra aunque mueran inocentes y niños.

No hay justificación para el belicismo y la guerra,
incompatible es matar para conseguir la paz,
nuestra lucha debería ser para producir la tierra
y no derramar mas sangre en su faz.

No existen razas superiores, fuimos creados iguales,
nacemos y morimos por Suprema Voluntad,
cuándo desencarnamos nuestro restos mortales,
sin distingo de color o raza, hedemos por igual.

¿Por qué nos preocupamos en armas nucleares?,
lúgubres instrumentos de muerte y destrucción,
desatendemos la salud cerrando hospitales
y menos importantes el alimento y la educación.

Niños en el mundo languidecen sin sustento,
miramos indiferentes su largo padecer,
invertimos millones en sofisticado armamento
que alimenta el odio y nos hace enloquecer.

En defensa de sus propios rencores,
prodigiosos experimentos e investigaciones,
satánicas mentes al servicio de opresores,
monstruos genocidas llenos de ambiciones.

Debería pensar esa mente embrutecida,
¿Qué harán con toda la riqueza obtenida,
Sangre derramada y tierra empobrecida.?

II

¡Sin paz no habrá mundo feliz!,
Y agotadas las provisiones para el sustento,
los infértiles suelos no cosecharán ni una raíz.
Humanos y animales pereceremos sin alimento.

¡ A todas las Naciones os pido reflexionéis!,
en este mundo de guerras y exterminación,
del anunciado Apocalipsis eres la Bestia 666,
luchando contra Dios en el Santo Armagedón.

Por eso hoy quiero demandar,
que muera la guerra y viva la paz,
el respeto y la concordia restaurar,
y el espíritu de dominación erradicar.

Libre el hombre sin ejércitos ni fronteras,
deambular por el mundo en hermandad,
desechar del corazón patriotismo y banderas,
propiciar el progreso de la humanidad.

Bestiales cerebros de neuronas corrompidas,
progenitores de armas de humana extinción,
incompetentes para frenar el Cáncer y el Sida,
flagelos invencibles en vuestra propia Nación.

Lacras, asesinos dementes y serviles,
hiriendo la tierra y derramando su sangre,
tendrán que hartarse sus bombas y misiles,
pues con suelos muertos morirán de hambre

¡Oh! Pródigas mentes de neuronas corrompidas,
amantes de armas para la humanidad destrucción,
incompetentes para frenar el Cáncer y el Sida,
flagelos invencibles en vuestra propia Nación.

Autor: Víctor A. Arana,
(VÍCTOR SANTA ROSA),
New York, 30 de Diciembre del 2007.