Reflexión de verano II

“La roca también puede ser la mentira.”
Un escarabajo sin pensarlo, da la vuelta y se retira. El álamo se burla y tiembla.
El aire tibio se aquieta en la interrogación.

“No es el objeto que ves.
La emoción es el centro.
El sentimiento con que vives
lo que estás percibiendo.”

Ya la luz no hace falta y el sol tras los montes se retira.
Un murciélago, tras una presa incierta, hace un zigzag suicida, mientras la noche concierta estrellas, frescuras y aromas nuevos.

“Experimentar la emoción es vivir,
es todo lo que quieres conseguir en el juego.
Para experimentarla te permites sufrir.”

A la izquierda titila un fuego, como la luz de un candil. Le ladra un perro enfadado a su porvenir mientras canta el buho su acuerdo.