Al tango

Injusticias que deja la lluvia
reacciones a las flores del olvido.
El llanto de un destello enturbia
las penumbras de nuestros sinos.

Vamos despertando hacia la vida
nuestras quejosas almas en duelo
partiéndole los dientes a la güija
a través de los anillos del tiempo.

Abrámosle la boca grande al abismo
desnudándonos bien nuestras almas
con vaivenes de un tango suavecito
bajo el manto de la noche en calma.

Que la vida es dura y de porfía,
abrázame,
en cada atardecer
y en cada frío del amanecer.