A la antártida y los animales que sufren el deshielo

poema de Silvestre

Oh, Luna
Quimica fisica astrologica llevando fuego a los cientificos entre el cosmos del globulo parental cuando el enclenque mayúsculo mordisquee a los siameses en las aguas congeladas por soles arrasantes.
Oh, Sol
¿No ves mi pata trasera tras el cubículo del estomago y la tripa que se arrastra por el genio de los coágulos hasta astros menguantes, son el cambio del cicloide lunar cual sangre de esputos lagrimeando cojuelas de gordos penachones y almas sincronizadas cual debilmente en cambios susurrantes por nombres terribles en la ofensa del orogenesis y los huesos mollares y el frio hasta el deshielo mayor? Pero los animales se cuecen en angulos hasta el trópico y lleva ojos debilitados por hijos natos no se movió en su trozo de hielo y el sol agonizo cuando las estrellas pintaron el ocaso.
¿No sollozan los osos al ahogar los caudillos de frios helados al despertar el cielo y sazonar cual sea la música en las esferas estomacales para hipnotizar llagas orfebristicas y duendes en colas de melanina. Oh, Sol, tu ayudas y en mi tierra la luna no agrandece a las lunulas de Aloe, y la brea? Oh, sol, gracia...