Hinata, la que duerme

poema de Silvestre

Mi doll
Mi dulce muñeca
Ha llegado la ancianidad
Me he vuelto vieja
Y ahora, contemplo a mis hijos
Tambien grandes y con un aire y un resquicio de luz, es hora de periclitar, a las sombras pero con luz, mucha luz, estoy brillando y mis ojos azules, anondan.
Estoy tejiendo mis obras, mi hilo se corta, mi bufanda de laicra se paraliza, lloro sobre ella.
Los hijos hablan por si solos.
Duermo, esta noche he de dormir mucho
Como un angel, dormire...
La paz ha sido concedida
La vida es un regalo
Y mi condición de abuela me ha dado honestidad
La anciana dormida, duerme.
¿Que es lo que hay detras de sus ojos?
Una montaña de lluvia y mar
Cuentan los ancianos que duerme todo el dia
Que descansa sin parar
Que no habla mas que para agradecer
Y que una luz bella emite
Y su color azul es una hoja
Tranquila y dulce
Azul como un ojo
Mi azul es un rey
Un pequeño niño
Y una niña bella de doce años
Descanso a su lado
Duermo todo el dia
Dicen que descansar es normal
Es como si tejiera
Me duermo pensando en el tejido
Me duermo pensando en como se teje
Dormir y tejer
Tejer y dormir
Es bueno
Y soy una anciana muy bella
Mucho mas que una palabra
Porque soy vieja
Y ser vieja es sinonimo de sabiduria
Me quedo despierta
A veces, me duele llorar
Me duele sufrir
Me duele sentir
Pero tejo
Tejo para que quede un nido
Una boina roja y un moñito
Tejo sabiendo lo que es tejer
Mi soplo de vida
El dormir...