ALZHEIMER

poema de rober

Aquel señor trajeado y recién afeitado
indudablemente tenía Alzheimer.
Ausente de la vida, las palabras de
su familia le resbalaban por una
pendiente que todo se tragaba.
Dudaba qué dirección tomar y
se empeñaba en no recibir ayudas.
El vestíbulo era un patético deambular de
nietos e hijos tratando de poner orden
en un caos injusto.
Nuestro hombre de pronto se dirigió
decidido hacia la salida de la residencia.
Levantó su mano derecha para detener
la inmediata persecución de los suyos.
Salió erguido, irresistible en su reino.
Tras un trecho caminando se volvió a
su triste séquito y quiso sonreírles.
Las mañanas son cada día más frías
Marisol, hija mía. Me iré a la casa de la playa.
Alguien me espera desde hace días.
Y no os preocupéis por mí.
Sé que no estoy con vosotros, pero en
mi mundo vivo bien.
No hagáis caso de mi máscara.
Tras ella me he hecho más sabio.
Y sacó un paquete de tabaco y
se puso a fumar mientras nos decía adiós
con su mano de los adioses.
Fingiendo que no nos miraba.

Comentarios & Opiniones

Gotzon

Bello relato, reflexivo, el orgullo y el amor propio menguan los caminos difíciles de la vida!!! un placer viajar en tus historias rober!! saludos fraternos amigo!!!

Critica: 
Penelope

Rober, que tremenda cita con el adios de la memoria, la identidad y la vida.... triste realidad que deja un sequito imperdonable de perdidas y un sufrir difuso... mi abuelo murio asi.Estrellas para ti

Critica: 

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