Lola

poema de Penelope

Lola fue mi muñeca de trapo
Que a todas partes me acompañaba
La montaba en el columpio de al lado
Y veíamos enrojecer el horizonte
Cuando la tarde solitaria nos miraba.
Con sus coletas y su vestido celeste
Y esas pecas en sus mejillas,
Me la apretaba fuerte al pecho
Cuando aquél vacío me envolvía.
Nos escondíamos debajo de la cama
nuestro escondite favorito
se acercaban despojando las
letras de mi nombre, aquellos
malditos gritos…
Lola cuantas veces yo te tuve
Mecida entre mis brazos
Perdonando mis vacíos
Por no haber sido llenados.
Tú sabías más que nadie
Que quería ser bailarina
Te llevo en lo más hondo
Del bagage de esta melancolía.
En ella me sigues mirando
Con tus ojitos de pitonisa
Mi camino de moratones y de golpes
Me trajo hoy de vuelta
A la luz de tus abrazos
Y al sabor de piruleta.
Lola mi muñeca de trapo
Testigo de una tragedia.
No se lo digas a nadie
Siempre te susurraba
Y calladita me besabas.

Comentarios sobre este poema