Que me maten si no es mejor ese puto clan, que toda la sociedad actual

poema de Ramón Romero

Yo sé que Prado es de esa calaña, me la han puesto ahí por algo, no tiene reparos en engañar y manipular si saca algo. Quieren que la copie. Quieren que aprenda perdiendo una y otra vez contra ella hasta que aprenda. Es la biblia en pasta de esa casta apartada y temida de la sociedad que pone fronteras y miles de reglas impresas a cada época que no sirven para nada. Es una puta virgen o una bruja o ambas tres, que tiene más arte, más talante y más escaparate que mostrarte si se te acerca, que toda la experiencia de mentira que nos hemos trasmitido los payos. Mi intuición me dice que no ha conocido varón. Me juego el tipo a que no me equivoco. Tiene que ser un Dios Mayor de esa puta religión que adora la estrella de David .Quién coño era ese Señor ? Ese chiquitín que derribó a Goliat ?
Me tengo que informar. Creo recordar que lo tiró una piedra con una honda y le fue a dar en su talón. Él se derribó, hinco la rodilla, y el lo aprovecho para matarlo. Grandes contra pequeños. Me conozco el cuento. Yo me identificaba cuando era pequeño leyendo ese pasaje con David el héroe y pensaba que derribar a Goliat era toda una victoria. Ahora que soy mayor, me pongo en el lugar de Goliat, y me identifico como el perdedor. He hincado muchas veces la rodilla para pedir desde el suelo salir de nuevo con Prado. Muchas veces. Muchas. Y sigo cayendo en su trampa y seguiré haciéndolo, me temo. Esa puta nariz curvada de gitana me vuelve loco, me quita el oro como los judíos adoran el negocio antes que a su Dios. Por lo visto lo siguen esperando como agua de mayo. A Jesucristo lo crucificaron, no lo vieron como el destinado por Dios a mandar en su Reino. Era poca cosa según ellos. Su mensaje no les caló. Supongo que siguen esperando a alguien mayor aunque sea un malechor. Que sea el dinero y el oro su motivo mayor. Y aquí entro yo. El anfitrión que espera a su huésped y ser esclavo de su condición. Y perderlo todo por un maldito polvo dentro de ese chocho que me vuelve loco. Pero yo no quiero entrar al trapo. Lo mismo me corro dentro y tengo tal orgasmo que me da igual ocho que ochenta y por repetir otra vez el mismo placer, se mueve la tierra el cielo y el infierno, y empiezo a adorar al becerro de oro y lo convierto en el Único Dios Verdadero. Menudo papelón. Mejor me acuesto que mañana estaré mejor y no me creeré en la obligación de decidir por muchos que se sienten desamparados hasta que llegue ese puto que esperan, y les den la razón, todas las putas culturas anteriores y sus embustes, y entren en razón, adorando al representante que llevan esperando tantos años. Joder. Pues me temo que me muero sin verlo. Me quedaré ciego como me anunció el enviado de las estrellas. Puta Asociación del Comercio. Ni siquiera respetaron el Templo. Como Dios les mandó primero era el negocio y después la devoción y el respeto. No me extraña que digan de ellos que tienen el mejor cerebro de la Creación. Que sean casi todos ellos verdaderos genios. Y tengan el talento y el talante recubierto de negro y sombreros altos para resaltar entre los demás pueblos. Eso de descansar el sabat no va mucho con los tiempos que corren. Y de sus mujeres, pues no sé nada, no sé de qué se encargan ni si trabajan fuera de casa ni a que dedican su tiempo libre ni su cometido ni su destino descrito por los rabinos. No sé nada de nada. Únicamente me viene a la mente la pasión que despertaba en ese asesino directivo que mataba a unos cuantos cada mañana en su campo de exterminio, para desperezarse del sueño y antes del desayuno en su terraza, a esa judía la tenía en un pedestal, y la respetaba sin tocarla, le gustaba, pero no recuerdo que fue de ella. La recuerdo siempre con la cabeza agachada y temiendo a ese cabeza rapada sin sentimientos que mataba por deporte a los que paseaban haciéndole de blanco y sin embargo a ella la respetaba y la tenia como su preferida sin humillarla aunque bien que podía. No sé qué pasó con ella. Si se salvó de la quema, o la bestia le descerrajo la cabeza en un acto de ira por que ella lo dominaba desde su pasividad y él no aguanto, tanto poder, viniendo de una raza inferior, yo que sé, no lo recuerdo. Las mujeres judías son todo un enigma para mi. Creo que Madam Curie era una de ellas, pero no estoy seguro. Que le den por culo a toda esta noche. Solo he escrito gilipolleces. A ver si me acuesto y no sueño con rubis y diamantes entre manos de los comerciantes de sangre que distribuyen esos cristales sin importarle de donde salen ni como, solo los compran y venden haciendo de intermediarios, y están a resguardo de los asesinatos de los esclavos que las sacan de la tierra allá por Surafrica. Unas putas piedras brillantes que simbolizan la eternidad y la pureza en las alianzas de las casaderas pudientes.
Yo que sé. La verdad es que son bonitas. Y su brillo cuando las tallan parece muy distinguido. Pero ahora las hacen lo mismo pero falsas y nadie nota la diferencia a no ser que las mire un entendido en la materia con lupa.
A ver si viene un meteorito igual de brillante y antiguo desde el espacio, y se destroza por todas partes con la hostia, y se reparten sus cristales con tan solo cogerlos del suelo, entre todas las flores del campo, sean bonitas o feas, ricas o pobres. Ahí si demostraría tener los cojones bien puestos el universo, y no hacer distinciones. O mejor que llueva un esperma y fecunde a la Tierra como a un óvulo, y todo comience a dar vueltas de nuevo. Y que sólo sobrevivan al impacto los que respeten el medio. Por supuesto, ningún humano. Todos descartados. Hemos demostrado que no servimos para llevar los mandos del cotarro. Demasiado egoístas. Lo queremos todo aunque no lo necesitemos. Somos unos obsesos como propietarios del planeta, y le apretamos la teta aunque estemos saciados y no tengamos hambre. Para que sepan las demás especies que no están a salvo si se nos mete en la cabeza que nos pueden servir de algo. Menuda sociedad que hemos creado. No está a salvo ni el gato. Menuda mierda.

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