El Adiós

El adiós

En la soledad de una habitación
Decido el final de mi corazón,
Un corazón atormentado por una pasión,
Una pasión, que ya se convierte en obsesión,
Aquella obsesión que una vez me hizo perder la razón.

Que me pasa, tal vez he enloquecido
Si he enloquecido, por esa dulce y amarga obsesión,
¡Locura! que llena de caos a mi pobre corazón.
Gracias a ti, un éxtasis prohibido que me he enloquecido.

Es como si en esto hubiera una maldición,
Sobre la cual debo luchar para no ser tu amado,
Porque esta obsesión, siempre atormenta a mi corazón,
Este corazón que va a ser siempre ser juzgado,
Juzgado por el amor y condenado a nunca ser amado.