Ella

Ella fue mía y ahora se alejó. Supiera las ganas que tengo de volver a verla no estaría a kilómetros de mí.
Siempre amé su piel canela, sus ojos oscuros, sus kilos de más, su dulce voz, sus mil motivos para vernos; pero ahora no está.
Siempre quiso que abriera mi corazón pero no logré hacerlo, quizá fue miedo de alucinar, aún más con su belleza.
Yo la amo y este lazo no se va a romper, lo único que me queda de ella es una foto, una botella de dulces con una nota donde me expresó su amor y un dolor inmenso que no logro superar.
Solo espero volver a verla feliz, porque ella se lo merece, porque ella es vida, amor, paz, lealtad y pureza. Mi gorda, la de los mil complejos va a seguir en mí.

Nelson Sánchez.