La torre de acero.

La torre de acero.
Eran principios de invierno, ese día amaneció lloviendo, el cielo parecía romperse en pedazos, la lluvia caía a cántaros, los truenos muy cerca se oían. El príncipe entró al refugio. Cinco años antes...

"Su majestad dijo el hechicero a noche tuve un mal sueño". "¿Qué viste en el sueño?

"La muerte del príncipe dijo el hechicero. Tan pronto desperté busqué en el oráculo sagrado y esto fue lo que vi. El príncipe Carlo morirá en su cumpleaños número XX".

"Podemos evitarlo dijo el rey, vuelve a consultar a los arcanos de tot, mi hijo no puede morir antes que yo".

El hechicero consultó el tarot ancestral, los astros y las señales cósmicas obteniendo la misma respuesta. El rey dijo: "Descríbeme ese sueño". "En mi sueño dijo el hechicero: un rayo fulminaba a su hijo".

Meses después el rey mandó a construir una torre de acero. El príncipe Carlo era un joven bueno. Durante esos largos años fingió no saber la verdad. Ese día cuando el hechicero habló con el rey sobre su sueño el príncipe se encontraba en el salón, cuando escuchó que alguien se acercaba se escondió para no dar explicaciones.

El hechicero nunca fallaba en sus predicciones. Llegó el cumpleaños número XX, como predijo el hechicero ese día amaneció lloviendo. Conforme el día avanzaba la lluvia se intensificaba. Cuando el príncipe estuvo solo esto recordó. "Cuando es para ti aunque te quites te toca". Cuando los truenos caían uno tras otro el príncipe abandonó el refugio, salió bajo la tormenta, caminó hacia el jardín y se arrodilló.

Justo en ese momento se escuchó un gran trueno: el rayo atravesó el techo de acero.

El destino no está escrito. Si eres inteligente aprenderás de tus propios errores.
Si eres sabio aprenderás de los errores de los demás.

La torre de acero.
Miriam Palacios Luna