Poema de la despedida

poema de Juglar

Hoy te digo adiós
con el trémulo y mustio silencio
de un corazón que se deshoja
y como hojarasca, arrastra el viento.

Se ahogarán una a una
las lumbres del firmamento,
y se extinguirán como el día
en una tarde de invierno.

Y ahí estarás tú, al amanecer:
inexistente recuerdo
de un amor que nunca fue
porque jamás tuvo un comienzo.

Y este corazón errante,
que tanto te arrulló en sus sueños,
mañana se habrá olvidado de ti
y de la cadencia de estos versos.