pieza naranja : 1
Tengo los ojos llenos de ferro
e visto mucho hacia el futuro.
ya no puedo moverlos,
se me oxida la retina.
No sé dónde estoy,
creo que es mi cama.
Logro ver siluetas de picos arriba mío,
están cubiertos por lava solar que gotea
y luz de obsidiana.
Mi hogar se ha vuelto una gelatina de limón
donde esa luz queda quieta en ese espeso menjunje,
como vidrio roto que queda de un choque.
Los negros y amarillos me curan la mirada.
Han llegado a este cubo de gelatina
seres amarillos bailando y cantando.
Operan mis ojos
con bisturí.
Siento cómo son cubiertos de algo pegajoso
Miel.
Mentol.
La mesa frente a mí me regresa la mirada.
Sobre ella cae un bodegón de lápices y hojas.
Los papeles aún no escritos me abrazan la cintura,
como si fuera una danza de luna y sol.
Solo quedaremos ellos y yo
en un tiempo de flores.
Mis ojos están mejor.
Bajaré la guardia un momento en mis colchas,
algunas horas o minutos,
días si puedo.
Mientras las horas pasan abrazo mi corazón
en una reja de brazos que parece lana.
Ya las luces se han vuelto moradas.
Oigo cómo los sonidos de la gente afuera hablan de nosotros.
El bullicio de allá no me llega, aqui cubierto.




