El seminario del diablo

poema de "Joreman"

El seminario del diablo

Una nube densa y oscura, cubría de sombras al caserío
Recorrer aquellos pasillos desolados, producía escalofríos
El panorama alrededor era un reto y un atenuante desafío
Recorrer aquella ruta del misterio, de pánicos y hastío

En El Cerrito, Santander y Servitá su bello corregimiento
Se alzan las ruinas de una maravilla, llena de lágrimas y sentimiento
El seminario del diablo, de leyendas y mitos de sufrimiento
De tierras hermosas y de gentes campesinas, humildes de nacimiento

De un palo de mortiño, alguien talló al mismísimo lucifer
Porque al diablo en persona, algún día quería conocer
Tallado en madera, alto y delgado, sus caprichos satisfacer
Satanás se le presentó a aquel hombre y su cuerpo empezó a fallecer
Y abandonada aquella estatua, al seminario alguien quiso esconder

Recogida como un tesoro, al seminario de Servitá la llevaron los seminaristas
La gente lloraba y gritaba, que al pueblo se lo habían tomado los comunistas
Y el ángel maligno de lucifer, era el amo y el protagonista
De miedos y espantos, de curas y estudiantes bromistas

Los tiempos pasaron y los seminaristas huyeron despavoridos
Dejando al seminario abandonado, de escombros, de pavores y pánicos permanecidos
Edificación colonial española, de tapia pisada y pisos de ladrillo cocido
Pasillos y zaguanes donde habita lucifer, con el diablo dormido

Las ruinas del seminario producen tristezas, melancolías y soledades
Terror y estupor, al traspasar los aposentos en las oscuridades
El chirrido de escaleras y el paso lento de los engendros, adefesios de las curiosidades
Voces de ultratumba, que salen de los sótanos del interior de sus profundidades
Rezos y agua bendita, riegan en sus alrededores, sin seminaristas, las comunidades

Seminario del diablo, convertido en ruinas de humedad y de excrementos
De suspenso y de soledades, de fantasmas, de leyendas del ayer y sus acontecimientos
De ambiente denso y lúgubre, tenebroso de alaridos de las entrañas de su convento
Joya arquitectónica abandonada del seminario español, que una vez estuvo llena de conocimientos
Paredes que guardan secretos de lucifer, de espantos, de sombras, demonios
De lágrimas y llantos de sus lamentos

“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga agosto 24-2020