Para Luz

poema de Johan Molobo

Para Luz

Y es que sus ojos no son suyos,
son un préstamo del sol;
dos fragmentos de un onírico rocío.

Que mojó de fe mi sueño,
dio luz a este corazón,
que ya no estoy tan seguro que sea mío.

Porque desperté deseando,
perder la libertad,
entre la cárcel de sus labios infinitos

Ahora me descubro
sonriendo sin razón,
reverdeciendo al son
de sus latidos.