ESPASMO ARACNOIDEO... (Neosurrealismo experimental)

poema de Joelfortunato

ESPASMO ARACNOIDEO
(Neosurrealismo experimental)

LA
VE
RD
AD
La verdad profunda. Donde tocan melodías ancestrales.
Los peces se ocultan dulces y sonrientes en las profundidades,
y el pescador como símbolo salado y adorado del buscador,
ha de sacarlo fuera, volando en violines, del agua.
D
O
N
D
E
Se recuestan en las nubes,
con el eco lentamente,
y del siglo, las pasiones,
donde se adormecen,
y siguen descansando, ahí, con el corazón,
rodando a la ventura,
donde está de rodillas, la mirada de los inocentes,
en los viejos años bermejos,
y se llenan de lágrimas de alegría…
H
O
Y
A
Que tejen la luna dócil, sobre el mar,
de corta carrera el viento,
mientras las arpas,
son centellas,
de los ángeles.
S
O
L
O
Estos causantes de irritación, placentros,
pueden incluir los palacios y bosques para el cabello,
perfumes y ácidos pechos imponentes,
estomacales del pecado y tempestad,
que sueñan y forman mucosa… Caminamos juntos
sobre hojas muertas,
donde duermen las fábulas,
húmedas en la luna nueva,
apagada, carnosa,
donde la esperanza late,
entre las rocas nocturnas amenazadoras,
que serían mieles de un gris rosado,
de pasadas horas,
a la luz del día,
sin la tierna melancolía,
roídas y suavizadas.

Al finalizar inverte el proceso, para el consuelo,
visualizando como el octaedro, canta, y disfruta,
y se hace cada vez más pequeño.
ES
PA
SM
OS
Tendrá bombillas,
en la virtud del suelo,
algodón de porcelana.
Dale un corsé, en la región divina,
llevará un collar y diez perlas.
Dale unos tirantes y péinalo suavemente.
ES
PA
SM
OS
Si así lo quieres,
ostenta las rosas vividoras,
como una golondrina, en la púdica brisa.

Ya quiere la hora de verano, en la quimera sondear,
para tocar la música de las tempestades,
enfebrecida, frágil, desnudando al triunfo los muslos,
y la produce frutal, buscando la salida,
al modo de una mosca…

AR.AC.NI.FOR.ME.

Puede que me transforme,
en la estatua de una carcajada,
a mí también, en las pupilas pastoriles,
con el dolor suspirando,
si llega con los ojos del zorro,
en su ragazo o sus mejillas,
o los del búho, nítido como un cometa,
en la orfandad abrazados,
o con los ocho, mármoles del hielo,
entre el moho y el incienso
con la suerte de los ojos de la araña.

Comentarios sobre este poema